Uno de los elementos más importantes para promover y consolidar la identidad de los pueblos, es

sistematizar la formación continua en cuanto a sus tradiciones y costumbres, a sus aportes culturales. De esa manera, cada pueblo se sentirá orgulloso de su cultura, y su identidad se mantendrá muy sólida.

Por esa razón, en el año 1978 se creó la Escuela Nacional de DanzaImage result for 1978 se creó la Escuela Nacional de Danza Folclórica Folclórica (ENDF) de México como parte del Sistema Nacional para la Enseñanza Profesional de la Danza. Tiene como meta el estudio de las tradiciones dancísticas mexicanas, para revalorizarlas, conservarlas y enriquecerlas como parte del patrimonio inmaterial de la humanidad.

A diferencia de algunos ballets de los llamados nacionalistas, esta institución mexicana se fundamente en el respeto a lo específico de cómo cada pueblo se expresa a través del baile. Ésta es la manera de comprender los elementos socioculturales presentes en cada manifestación, sus variaciones y aportes, y su vivencia en el seno de cada grupo humano.

Así, esta escuela profundiza en la visión religiosa y el simbolismo que se promueve a través de la danza. De igual manera, siguiendo los señalamientos de la Unesco, órgano rector mundial para el respeto a las particularidades culturales de cada pueblo, se busca conocer in situ y se estudia no sólo la coreografía sino sus valores y cómo las viven las personas de comunidades concretas y

específicas.

La Escuela Nacional de Danza Folclórica ofrece a sus estudiantes una licenciatura en Danza Folclórica y la ajusta a las ciencias sociales, en un intento de concretar una ciencia dancística.

Todo esto tiene un valor muy trascendente porque cada estado y localidad mexicana ha ido creando tradiciones y manifestaciones vivas y complejas, que a la hora de darse a conocer requieren ser estudiadas en toda su complejidad y poder llegar a comprenderlas sin

tergiversarlas.